El interés medio de las tarjetas revolving se situó en el 23,34% TAE en 2025, según la Asociación de Usuarios Financieros (Asufin). Esta organización revela, en su IX edición del Barómetro dedicado a las revolving, que esta cifra supone un 0,10% más respecto al año anterior, donde se estableció en un 23,24% TAE.

Desde esta asociación revelan que desde 2021 los intereses han experimentado un incremento de tres puntos consolidándose como uno de los “créditos más caros y peligrosos del mercado”. Cabe recordar que los créditos revolving, aunque parecen una forma cómoda de pago aplazado, pueden provocar que la deuda se prolongue durante años debido a la acumulación de intereses y a la baja amortización.

De hecho, el Tribunal Supremo ha establecido criterios claros para determinar cuándo un interés puede considerarse usura. Por ello, contar con abogados de tarjetas revolving especializados es fundamental para analizar cada caso, calcular los intereses abonados y reclamar con garantías.

¿Por qué han aumentado los intereses de las tarjetas revolving?

Desde Asufin califican este incremento como un cambio de ciclo, ya que en los últimos años este producto experimentó una sensible bajada. Esto se achacaba al revés en las sentencias judiciales que hizo recular a la banca, pero ¿qué ha ocurrido para que la tendencia cambié?

Desde esta Asociación alegan que el crédito revolving vuelve a encarecerse motivado por una sentencia del Tribunal Supremo en 2023. La resolución fijó que para calificar de usurario este tipo de producto, este debería superar en seis puntos porcentuales o más el interés medio de mercado en el momento de la contratación. Esto ha posibilitado que las entidades de crédito vuelvan a elevar los tipos, afectando al consumidor, y en consecuencia, el incremento de las consultas a abogados expertos en derecho bancario.

De hecho, no hay más que comparar el interés medio de las tarjetas revolving (23,34%) con el de las tarjetas de crédito en España (18,34%) para saber las características de este activo.

Heterogeneidad del mercado revolving

Otro aspecto destacado que reflejaba esta IX edición del Barómetro es la gran heterogeneidad de este tipo de mercado. “La distancia entre la tarjeta más cara y la más barata alcanza 29,63 puntos porcentuales de TAE, con un impacto directo de 257,82 euros de diferencia en coste total por financiar 1.000 euros a 24 meses”, señalan desde Asufin. En este aspecto, la Tarjeta Después Oro de BBVA, cuenta con un TAE del 41,48%, mientras que la Visa Proyecta de Abanca, tiene un TAE del 11,85%.

Desde esta asociación también hacen hincapié en “los seguros de protección de pagos que suelen incorporar estas tarjetas, muy caros a consecuencia del alto riesgo de impago vinculado a sus altos intereses”. Se sitúan entre 9-14 puntos porcentuales sobre las TAE originales.

Crédito revolving VS Crédito al consumo

Por último, desde Asufin comparan la brecha existente entre los intereses de las tarjetas revolving y los créditos al consumo. “Frente al 23,34% de las revolving, el tipo medio de los préstamos a 1-5 años es del 6,63% en España. Es decir, financiarse con una tarjeta revolving supone pagar 16,71 puntos más que con un préstamo personal en España”, añaden. Lo que multiplica el riesgo de problemas de impago asociados al pago de unos intereses tan elevados.

El aumento del interés medio de las tarjetas revolving y los criterios fijados por el Tribunal Supremo hacen que revisar este tipo de contratos sea más importante que nunca. Analizar las condiciones firmadas puede marcar la diferencia entre seguir acumulando deuda o recuperar cantidades abonadas de forma indebida. Por eso, la apuesta por abogados expertos en reclamación de tarjetas revolving nos ayudará a tomar decisiones con seguridad y asesoramiento.